Si te reto a ser un 1% mejor que ayer, en cualquier aspecto, no importa cual, seguramente me dirías —sin problemas— pero, si tuvieras que hacerlo durante un periodo de tiempo más largo ¿Podrías aguantar el ritmo? Si lo logras, los beneficios son tremendos, te lo enseño
¿Sueños o metas?
Bebé, niño, adolescente, adulto, anciano. La vida son etapas, y pasamos por ellas tanto si nos gusta como si no, el tiempo pasa y no escucha réplicas, pero esta en tu mano utilizarlo a tu favor para cumplir tus sueños ¿o debería decir metas?
Según la RAE uno de sus significados es «Cosa que carece de realidad o fundamento, y en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse«.
Entonces con este significado en mente, es factible decir que todo el mundo tiene sueños, al fin y al cabo es mas fácil decir, que actuar en consecuencia. Básicamente es un brindis al sol, muy poca gente tiene el placer de hacer realidad esos sueños.
En contra de esta afirmación podríamos decir que hay sueños mas grandes y mas pequeños, es decir, mas fáciles de realizar, pero sigamos sinceros, los sueños son deseos con las expectativas muy altas.
Entonces, cómo puede ser que gente con tales proyectos tan inalcanzables, los hagan realidad? El primer paso es cambiar esa mentalidad derrotista de que ya no llegaremos a alcanzar ese objetivo en lo que nos queda de vida.
Cuando cambias tu actitud ante tal magnitud de proyecto, conviertes la palabra sueño en una meta. ¿Pero que es una meta? Volvemos a visitar la RAE para ver qué significado tiene la palabra meta y nos dice que es «Fin a que se dirigen las acciones o deseos de alguien».
Es decir, dejamos de pensar en que no podemos realizar tal proyecto, a de verdad visualizarlo, trabajar cada día para llegar a alcanzar ese objetivo, a tocarlo con las manos.
Pero hay que ser realista, proyectos de tal magnitud no se consiguen de la noche a la mañana. Es una carrera de larga distancia, tenemos que visualizar que a la meta final no llegaremos de una tirada, si no que tendremos que ir cumpliendo pequeños objetivos hasta culminar nuestro deseo.
Definir tus objetivos
Hemos cambiado nuestra mentalidad, teníamos un sueño que lo hemos transformado en una meta lejana, pero con las ganas y ambición de llegar hasta ella poco a poco.
Ahora toca centrarse en cómo llegaremos a esa meta ¿Cuál sería el mejor método para llegar a ese deseo final?
Aqui quiero enfatizar una cosa, acabamos de cambiar nuestra mentalidad hace nada, todavía no tenemos una mentalidad fuerte para lograr nuestros objetivos —en este caso—, ahora no podemos ponernos objetivos muy exigentes y mucho menos a largo plazo —1 año por ejemplo.
Tienen que ser objetivos a corto plazo y que podamos ver un resultado positivo de ello, que sea palpable la mejora, necesitamos esa pequeña victoria para seguir remando hacia el siguiente objetivo y el siguiente…. hasta llegar a la meta final.
Controlar tus impulsos
Controlar tus impulsos o anhelos no es nada fácil, requiere de un autocontrol muy potente. Este autocontrol se viene a traducir como —no hago X que me viene de gusto ahora porque quiero X más adelante.
El autocontrol simplemente crea un espacio en el que dejar pasar todos nuestro anhelos y deseos a corto plazo para cumplir una meta más adelante.
Este autocontrol se va entrenando, es muy difícil aguantar un autocontrol muy severo si anteriormente no nos limitabamos en nada, hay que ir paso a paso.
Aun así, por mucho autocontrol que realicemos, no podemos vivir con las manos atadas todo el tiempo sin disfrutar algo la vida, no tendríamos ninguna motivación para continuar en nuestro objetivo de cumplir una meta final.
Tus resultados son tus hábitos
Según la RAE un un hábito es «Una rutina o pràctica que se realiza de manera regular, una respuesta automática a una situación específica»
No importa el éxito que tengas en este preciso momento. Lo que importa es si tus hábitos te están conduciendo hacia el camino del éxito que tanto anhelas.
Debes preocuparte más sobre la trayectoria que estás siguiendo en el presente que de los resultados que has alcanzado hasta ahora.
Tu peso actual es un indicador reactivo de tus hábitos alimenticios. La cantidad de dinero que posees es un indicador reactivo de tus hábitos financieros. Tus resultados son los indicadores reactivos de tus hábitos. Al final obtienes lo que repites.
Si quieres predecir dónde terminará tu vida — o si cumpliras tus objetivos— simplemente debes seguir las pequeñas ganancias o pérdidas y proyectar cómo tus decisiones diarias se comportan a lo largo de cinco, diez o veinte años.
¿Gastas menos de lo que ganas al mes? ¿Haces ejercicio varias veces por semana? ¿Tu curiosidad insaciable te permite descubrir cosas nuevas cada dia? Las pequeñas batallas que ganamos cada día son las que definen nuestro futuro.
El tiempo magnifica el margen entre éxito y fracaso y va a multiplicar aquello que repites con frecuencia. Los buenos hábitos terminan siendo tus aliados. Los malos hábitos acaban por convertirse en enemigos.
En qué consiste realmente el progreso
¿Recuerdas al principio del artículo que te comentaba de mejorar cada dia un 1%? Sí, solo 1% ¿Asequible verdad? Sin duda, pero pocos consiguen llevarlo a cabo.
Los grandes hitos, los momentos definitorios con frecuencia son el resultado de muchos acontecimientos previos que acumulan el potencial requerido para desencadenar un gran cambio. Este mismo patrón se repite en todas partes.
El cáncer es indetectable el 80% del tiempo desde que surge hasta que, en un momento dado, es cuestión de meses, acaba con el cuerpo. El bambú apenas se alcanza a ver durante los primeros cinco años.
Durante ese tiempo desarrolla un complejo sistema de raíces que, una vez maduro, le permite crecer más de 2 metros en menos de seis semanas.
Uno siempre espera realizar progresos de manera lineal y ascendente, por ello es frustrante cuando a lo largo de periodos de días, semanas e incluso meses los cambios parecen no funcionar y uno tiene la sensación de permanecer en el mismo sitio.
Es el sello de cualquier proceso acumulativo: los resultados más poderosos toman su tiempo y se retrasan.
Lo que no se mide, no se mejora
Mejoramos nuestro autocontrol, tenemos unos hábitos que nos permiten progresar hacia nuestra meta, pero ¿No sería de gran ayuda registrar ese progreso de una forma visual para ver si lo estamos haciendo bien o mal?
Cuando hablamos de registrar nuestro progreso puede sonar un poco aburrido —ya que se trata de añadir otro hábito a la lista— pero es de gran ayuda anotar nuestro desarrollo para tener un control de cómo de bien o mal lo estamos haciendo.
Un hábito —como hemos comentado anteriormente— tiene que tener una continuidad y cuanto menos nos saltemos esa continuidad, mejor. Lo ideal es no romper nunca la cadena.
Si solo podemos dedicar cinco minutos, pues dedicamos cinco, pero mejor no saltarnos los hábitos porque si no podemos entrar en una espiral negativa donde perdemos regularidad.
Para evitar romper esta cadena hay diferentes formas de registrar nuestro progreso de una forma visual. Imagina que te impones el hábito de hacer cincuenta flexiones cada día, podrías marcar en un calendario con una equis cada vez que finalizas tu tarea, pero puede que necesites un impulso extra mientras realizas ese hábito.
Un ejemplo sería tener dos pequeños recipientes donde pasaríamos cincuenta clips de un recipiente a otro al finalizar cada flexión.
Disponer de este registro de hábitos es atractivo y satisfactorio. Es atractivo porque visualizar este progreso te motiva. Cuando recibimos la señal de progreso nos sentimos motivados para continuar el camino.
Es satisfactorio porque llevar un historial de todos los hábitos completados es cómo saber qué logros hemos conseguido.
Resulta satisfactorio observar cómo los resultados se acumulan y crecen.
Celebrar los pequeños éxitos
Llegamos a la última sección de este artículo y quería dejar para el final un tema que a todos nos encanta porque refleja que hemos completado un objetivo, una meta, me refiero a celebrar los pequeños éxitos.
Este es un tema —que al igual que los demás— difiere mucho del tipo de persona que lo lea. Hay gente que es más disciplinada y no necesita digamos un registro de hábitos para medir su progreso —lo que puede ser contraproducente porque no tiene nada donde registrar su progreso.
Aunque también hay gente que necesita de una motivación extra o que es muy despistada y procrastina hasta el infinito y más allá —yo soy un ejemplo, muchas veces me distraigo mucho y no hago lo que toca.
Para ello he comentado que hay que dividir nuestra meta en diferentes objetivos y sobretodo hacerlos pequeños. Si los hacemos pequeños serán más asequibles y no tendremos ese peso encima de hacer algo que en ese momento, no nos apetece.
Para esas personas, cumplir con ciertos objetivos puede ser una tarea titánica, por ello el hecho de cumplir con cualquier objetivo podemos decir que ya es un —pequeño— éxito.
Por ello recomiendo celebrar —frugalmente— esos pequeños éxitos. Reforzará nuestra mentalidad porque hemos conseguido avanzar en la dirección correcta, nos mantendrá motivados y concentrados en nuestro siguiente objetivo.
Conclusiones
Los pequeños hábitos son poderosos, pueden hacernos llegar a lo más alto —o destruirnos—.
Todo depende de nosotros, si tenemos la fuerza de voluntad necesaria para llevarlos a cabo día tras día iremos alcanzando objetivos, que sumados uno encima de otro a lo largo de un prolongado periodo de tiempo nos darán las alas para alcanzar esos sueños que tanto ansiábamos antes de cambiar nuestra mentalidad.
Nunca dudéis de vosotros mismos. Todo que lo queráis realizar lo lograréis.
Un abrazo y… ¡buenos hábitos!
¡Tu turno! ¿Qué opinas de los hábitos? ¿Los llevas poniendo en práctica hace tiempo? Si la respuesta es sí, ¿Qué tal te va? Si la respuesta es no, ¿por qué no? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!
Eloy Garcia Plaza
Empecé a invertir con 21 años, después de descubrir la magia del interés compuesto, me arrepiento de no haber empezado antes.
Empecé con un PIAS, luego con fondos indexados y actualmente lo acompaño con un porcentaje en crowdfunding inmobiliario y criptomonedas.
Suscríbete a mi Newsletter
SOLO TE ENVIARE UN CORREO SI TENGO ALGO INTERESANTE QUE CONTAR
100% libre de spam. No compartiré tu email con nadie.


